
Alfonso Rodríguez Santos, San Andrés Tuxtla, Ver.—La arbitrariedad y prepotencia, no conlleva a nada; y mucho menos cunado es un servidor público, porque lo cierto es que cuando se deja de ser servidor público, la ciudadanía mal te ve.
Esto viene a colación por una empelada de la administración municipal que trabaja en el departamento de la Oficialía Mayor, quien a pesar de varias llamadas de atención hechas por elementos de Tránsito, esta deja estacionada su camioneta en lugares prohibidos, ya que existe un disco de señalamiento.
Bien, como dice el dicho, “Tránsito es manso, pero no menso”, y hoy si le aplicaron la Ley a esta empleada, levándosele su unidad al corralón oficial de Grúas San Martin.

ojala asi fuera en todos lados no k x ser trabajadores del ayuntamiento se creen tokados x la virgen exo es todo amigos de depto transito vamos bien y aora si viene lo mejor jajajajajaja